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Babies and Toddlers

"Alguien que no puede oír cuando llaman su nombre repetidamente, pero puede oír una bolsa de patatas fritas que se abre a través de tres paredes y una tormenta eléctrica".

Bebés y niños pequeños (de 0 a 3 años o más):
Primera visita al dentista

Establecer un "Hogar Dental" desde los 6 meses de edad

Establecer un "Hogar Dental" desde los 6 meses de edad garantiza que los padres reciban la educación necesaria para ayudar a prevenir problemas dentales y enfermedades en el futuro. También introduce el cuidado oral preventivo y rutinario, y comienza a construir la experiencia del niño con el dentista, para que AMEN ir al dentista y sean menos propensos a desarrollar ansiedad dental.

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Cada bebé y niño pequeño es diferente, por lo que es importante que los padres y la Dra. Beth se comuniquen antes y durante la cita para responder de la mejor manera posible y brindar apoyo a la experiencia del niño. Reservamos una hora para estas visitas, sabiendo que en realidad se dedicará poco tiempo a examinar la boca del niño. En cambio, nos aseguramos de contar con suficiente tiempo para hacer muchas otras cosas que son una parte fundamental de nuestros objetivos mencionados anteriormente. Una visita típica de un bebé o niño pequeño incluirá lo siguiente:

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Juego y preparación en casa

Cuanto más pueda practicar la familia antes de la primera visita dental, mejor será la experiencia. Animo a los padres a hablar con entusiasmo sobre lo divertido que puede ser ir al dentista y lo emocionante que es conocer a la Dra. Beth y visitar su consultorio. Además de la rutina normal de cepillado de dientes por la noche, puede ser útil practicar acostando al niño en el sofá o en su regazo y pedirle que abra la boca para "contarle los dientes". Estas técnicas ayudan a que el niño aprenda que esto es algo normal y está bien, lo que facilitará su cooperación en su primera visita dental.

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Es CRÍTICAMENTE importante que los padres sean conscientes de cómo hablan sobre el dentista, especialmente si han tenido ansiedad o traumas dentales en el pasado. Incluso los niños de 0 a 3 años pueden ser muy perceptivos y a menudo adoptan el estado de ánimo, los sentimientos y los temores de sus padres. Por lo tanto, si eres un padre que ha tenido una experiencia negativa en el dentista, uno de los mejores regalos que puedes darle a tu hijo es la oportunidad de tener una experiencia diferente, y eso comienza con las conversaciones en casa antes de su primera visita.

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Introducción a la Dra. Beth y recorrido por el consultorio

Un consultorio dental tiene muchos sonidos, olores, herramientas y espacios nuevos y diferentes que pueden ser abrumadores para un niño pequeño. Comenzar con un recorrido por la oficina junto a la Dra. Beth nos ayuda a generar confianza y nos permite mostrarle al niño que estos nuevos sonidos y olores pueden ser interesantes y divertidos, en lugar de algo que genere preocupación.

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Revisión del historial y principales inquietudes

Aunque el niño aún no ha estado aquí por mucho tiempo, hay mucho que discutir para asegurarnos de estar alineados en cuanto a su historial médico e inquietudes. Algunos de los temas que abordaremos incluyen, entre otros:

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  • Historia de alimentación infantil (lactancia materna, biberón)

  • Hábitos orales (chuparse el dedo, uso del chupón, etc.)

  • Salud del sueño y la respiración

  • Nutrición, hidratación y suplementación

  • Rutina de higiene

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Si podemos revisar gran parte de esta información antes de la cita (por teléfono o correo electrónico), la Dra. Beth podrá generar una conexión inmediata con el niño y reduciremos los tiempos muertos en la consulta. Sin embargo, si esto no es posible, haremos nuestro mejor esfuerzo para abordar todo lo necesario durante la cita, según el comportamiento y las preferencias del niño.

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Examen

La Dra. Beth observa y aprende mucho en esta primera visita incluso antes de que el niño se recueste para que ella examine su boca. Algunos de los aspectos que evalúa incluyen:

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  • Historial detallado del niño

  • Si respira por la nariz o por la boca

  • Presencia de ojeras o labios agrietados

  • Espaciamiento o apiñamiento de los dientes de leche

  • Cómo habla y mueve la lengua

  • Cómo traga un sorbo de agua

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Todos estos comportamientos ayudan a evaluar el equilibrio miofuncional del niño, la etapa de erupción dental, los patrones de sueño y posibles problemas de respiración. Una vez que el niño se recuesta (ya sea en el regazo de los padres o en la silla dental), la Dra. Beth recopilará la información adicional necesaria para tener una referencia precisa de la salud oral del niño.

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La Dra. Beth examinará lo siguiente:

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  • Desarrollo de la mandíbula y patrones de erupción dental

  • Postura y función de los tejidos blandos (frenillo labial y lingual, rango de movimiento de la lengua, posición del labio en reposo y al tragar, etc.)

  • Evidencia temprana de maloclusión o crecimiento restringido

  • Hábitos orales que puedan estar afectando la salud dental

  • Higiene dental y presencia de caries

  • Permeabilidad nasal, salud respiratoria e inflamación de las amígdalas

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Revisión de próximos pasos y recompensa por buen comportamiento

Al final de la visita, siempre nos tomamos el tiempo para responder preguntas y aclarar las "tareas" que los padres deben realizar en casa antes de la próxima cita del niño. Y lo más importante (al menos para los niños pequeños), ¡podrán visitar nuestro "Cofre del Tesoro" y elegir un juguete como recompensa por su excelente comportamiento! Este refuerzo positivo es clave para que los niños aprendan que ir al dentista es una experiencia agradable.

¿Tienes preguntas? Llámanos al 787-665-3630 o envía un correo electrónico a nuestro equipo a admin@doradodentalwellness.com

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